El Ejecutivo suspende momentáneamente las sesiones del Consejo de Mayo ante la difusión de borradores de las reformas laboral y educativa, optando por mantener el debate en estricta confidencialidad para evitar filtraciones que puedan generar ruidos mediáticos antes de su presentación oficial.
El Gobierno decidió pausar las reuniones del consejo hasta diciembre luego de que trascendieran varios borradores de las reformas que se debaten en ese órgano. Fuentes oficiales manifestaron que la decisión responde a la preocupación por filtraciones que comprometen la discreción de los proyectos y pueden debilitar la estrategia política del Ejecutivo.
Desde la cúpula del poder señalaron que quieren presentar los cambios sin “ruidos en la previa” para facilitar su aprobación en el Congreso, evitando así que versiones parciales o mal interpretadas de los textos condicionen el debate público.
En ese contexto también trascendió una tensión interna: ciertas versiones filtradas no coincidirían con los borradores que el Gobierno realmente tiene en carpeta. A raíz de esto, el Ejecutivo decidió reforzar la confidencialidad de los encuentros y limitar la difusión de los avances hasta definir textos más cerrados.





