La imagen de la Virgen de Luján se encontraba ubicada en una pequeña ermita situada frente a una comisaría del barrio de Liniers, donde los vecinos solían acercarse a rezar y dejar ofrendas. Al descubrir el acto vandálico, el párroco del santuario de San Cayetano se presentó ante las autoridades para radicar la denuncia formal y solicitar que se investigue lo ocurrido, mientras la comunidad expresa su indignación por el ataque a un símbolo tan querido.
Una imagen de la Virgen de Luján ubicada en una ermita del barrio porteño de Liniers fue blanco de un acto vandálico en las últimas horas. Ante lo sucedido, el párroco del santuario de San Cayetano, Lucas Arguimbau, presentó la denuncia correspondiente para que se investigue el hecho. La figura se encontraba en una plazoleta sobre la avenida Juan B. Justo y Cuzco, justo frente a la Comisaría Comunal 9, un lugar con presencia de cámaras de seguridad, lo que genera aún más sorpresa e indignación entre los vecinos.
El ataque habría ocurrido durante la misa del sábado pasado. Al concluir la celebración, el padre Arguimbau, junto con el vicario parroquial Guillermo Reale, un seminarista y tres laicos, se acercaron al sitio y constataron los daños. La pequeña ermita, situada sobre una rampa con canteros, presentaba el vidrio frontal completamente roto y la figura de la Virgen destruida en el suelo. En contraste, la cruz con Jesús permanecía en pie y la imagen de San Cayetano solo había caído dentro del oratorio.
Los fragmentos de la imagen fueron recogidos con cuidado y llevados al santuario de San Cayetano. Desde la parroquia comunicaron que revisarán las grabaciones de las cámaras cercanas para aportar a la investigación policial y adoptar medidas que refuercen la seguridad del lugar. La Virgen de Luján, proclamada patrona de la Argentina por el Papa Pío XI en 1930, es considerada uno de los símbolos religiosos más queridos y representativos del país.





