Entre las personas rescatadas se encontraban dos menores de edad, quienes se encontraban en una situación especialmente vulnerable. Tanto ellos como los demás trabajadores vivían y realizaban sus tareas en condiciones de explotación, sin acceso adecuado a agua potable ni a documentación que acreditara su identidad o situación legal.
Un total de 31 personas, entre ellas dos menores de edad, fueron rescatadas de dos campos en la provincia de Santa Fe donde se encontraban viviendo y trabajando en condiciones de explotación laboral y extrema precariedad, según informaron fuentes judiciales. Los operativos se realizaron tras detectar la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban las víctimas, muchas de las cuales carecían de documentos y medios de comunicación.
Las personas rescatadas, provenientes de Los Juríes, Santiago del Estero, habían sido trasladadas a los establecimientos rurales Santa Ana y La Revancha e Isabelliana SA, ubicados en el departamento 9 de Julio. Allí cumplían jornadas de lunes a lunes de 8 a 18 horas con un salario aproximado de 300 mil pesos quincenales, del que se les descontaba la comida. Vivían en campamentos precarios, sin agua potable y con instalaciones sanitarias insuficientes, lo que reflejaba las condiciones extremas de explotación a las que estaban sometidos.
El operativo fue coordinado por personal de ARCA, la División de Coordinación contra el Trabajo Ilegal y el RENATRE, con intervención de la Fiscalía Descentralizada de Rafaela. Durante los allanamientos ordenados por el juez federal Eduardo Rodríguez Da Cruz, se secuestraron teléfonos, documentación y registros contables, y se imputaron dos personas vinculadas a los establecimientos. Los rescatados recibieron asistencia de la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, la Municipalidad de Tostado y el Programa de Rescate y Acompañamiento a Víctimas de Trata del Ministerio de Justicia, mientras la investigación continúa por presunta trata de personas con fines de explotación laboral.





