Se los acusa de participar en el encubrimiento del contrabando de una valiosa pintura que fue robada durante la Segunda Guerra Mundial. La causa apunta a que ambos habrían tenido conocimiento de la procedencia ilícita de la obra y colaborado en su traslado o venta, involucrándose así en un delito que afecta el patrimonio histórico y cultural.
La hija del exfuncionario nazi y su esposo fueron imputados por encubrir el contrabando de la pintura “Retrato de una dama”, sustraída durante la Segunda Guerra Mundial. La obra, realizada por el artista italiano Giuseppe Ghislandi, había sido robada en Países Bajos durante la ocupación nazi y recientemente fue entregada a la justicia por el abogado de los investigados.
Tras la devolución de la pintura, el fiscal federal Carlos Martínez imputó formalmente a Patricia Kadgien y a Juan Carlos Cortegoso por el delito de encubrimiento agravado, señalando que ambos intentaron ocultar la obra incluso después de ser advertidos sobre su búsqueda internacional. Como medidas cautelares, se les prohibió salir del país, se les exigió informar un domicilio fijo y se les ordenó la entrega de sus pasaportes, aunque Cortegoso manifestó no poseerlo.
Actualmente, la pareja cumple prisión domiciliaria en su vivienda del barrio Parque Luro, en Mar del Plata, mientras la pintura queda bajo resguardo de la fiscalía. La causa se inició a partir de una denuncia de ARCA Aduana, luego de que un diario neerlandés identificara la obra en fotos de un aviso inmobiliario publicado en un portal argentino, lo que puso en alerta a las autoridades sobre el posible encubrimiento del contrabando.





