La realidad aumentada (RA) está revolucionando la forma en que aprendemos. Al superponer información digital sobre el mundo real, la RA ofrece experiencias inmersivas que aumentan la comprensión y retención del conocimiento.
En el aula, esta tecnología permite a los estudiantes explorar el sistema solar, el cuerpo humano o monumentos históricos como si estuvieran allí. La educación se vuelve más interactiva, atractiva y significativa.
Las aplicaciones de RA están siendo adoptadas en materias como biología, geografía, historia y hasta matemáticas. Por ejemplo, una app puede proyectar un corazón latiendo en 3D sobre el escritorio de un estudiante.
Además, la RA puede adaptarse a distintos estilos de aprendizaje. Los estudiantes visuales, kinestésicos o auditivos pueden beneficiarse al interactuar con contenido que responde a sus necesidades.
Uno de los mayores retos es la brecha tecnológica. No todas las escuelas tienen acceso a los dispositivos o la conectividad necesarios para aprovechar la RA, especialmente en zonas rurales o desfavorecidas.
Sin embargo, con el avance de los teléfonos inteligentes y las gafas de RA, el acceso a esta tecnología será cada vez más común. La realidad aumentada promete cambiar radicalmente la educación, haciéndola más inclusiva, moderna y efectiva.




