El actor, que además se destacó por su papel de Howard Lyman en la serie «The Good Wife», desarrolló una carrera brillante en el mundo del teatro, trabajando como productor y director en numerosas producciones de Broadway antes de dar inicio a su trayectoria frente a las cámaras como actor.
El actor Jerry Adler, reconocido mundialmente por su papel de Hesh Rabkin en la icónica serie «Los Soprano», falleció el sábado a los 96 años. Su trayectoria fue poco convencional: se convirtió en una figura familiar en cine y televisión recién después de los 60 años, tras haber dedicado gran parte de su vida al trabajo detrás de escena en el teatro.
Antes de actuar frente a las cámaras, Adler tuvo una extensa carrera en Broadway, participando en 53 producciones como director de escena, productor o director, incluyendo el montaje original de «My Fair Lady». Su incursión en la actuación surgió de manera casi accidental, cuando la directora de casting de la película «The Public Eye» lo convocó para una prueba, que impresionó al director y le permitió obtener el papel. Proveniente de una familia con profundas raíces teatrales, Adler siempre se consideró parte de un entorno ligado al arte escénico, destacando la influencia de su padre y de su prima, la legendaria Stella Adler.
El papel de Hesh Rabkin se convirtió en el rol más emblemático de su carrera, tras un cameo inicial que gustó tanto al creador de «Los Soprano», David Chase, que terminó convirtiéndose en un personaje recurrente durante las seis temporadas de la serie. Adler continuó trabajando hasta el final de su vida, publicando incluso su autobiografía el año pasado y afirmando que la jubilación no era para él. Su carrera lo llevó a colaborar con grandes figuras como Woody Allen, Richard Burton y Julie Andrews, y él mismo se consideraba “inmortal” gracias a la preservación de su trabajo en cine y televisión.





