Aunque la expedición ha sido un éxito rotundo, la realidad del sector científico se encuentra en una situación crítica. La inversión destinada a la ciencia alcanzó un mínimo histórico, afectando gravemente el desarrollo de proyectos y la infraestructura necesaria.
En una semana en la que el CONICET se transformó en un fenómeno inesperado de audiencia gracias a la transmisión en vivo de su expedición submarina, un contundente informe del grupo «Economía, Política y Ciencia» (EPC) reveló la grave situación presupuestaria que afecta al sistema científico y tecnológico en el contexto del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El estudio, al que tuvo acceso Noticias Argentinas, indica que el presupuesto destinado a la Función Ciencia y Técnica (FCyT) sufrirá una caída real acumulada del 46,4% durante los dos primeros años de la gestión Milei (2024 y 2025). Este recorte llevará la inversión en ciencia a un mínimo histórico del 0,156% del PBI, cifra que incluso es inferior a la registrada durante la crisis económica de 2002.
El informe también pone en evidencia el impacto directo sobre el CONICET, el organismo central en esta explosión mediática. En términos reales, el presupuesto del CONICET disminuirá un 34,9% respecto a lo que recibía en 2015. Por otro lado, los salarios y becas dentro del organismo han perdido un 35,4% de poder adquisitivo desde noviembre de 2023 hasta julio de 2025, afectando gravemente a los investigadores y becarios.
Además del recorte salarial, el ajuste se refleja en la disminución de recursos para la investigación. La inversión en equipamiento y bienes de capital cayó un 66,6% en comparación con 2023, mientras que el gasto en insumos de laboratorio descendió un 71% en el mismo período. Esta situación genera una paradoja: mientras miles de argentinos se conectan para seguir y admirar los avances científicos, quienes llevan adelante esa ciencia enfrentan condiciones laborales y presupuestarias cada vez más precarias, poniendo en riesgo el futuro de la investigación en el país.





