Un vecino de El Peligro, una localidad ubicada a apenas 34 kilómetros del centro de La Plata, expresó su malestar no solo por el elevado precio que paga por los huevos pese a vivir en una zona altamente productiva, sino también por la falta de controles ambientales en las granjas de la zona. 

Martín Impalari, vecino de El Peligro —una localidad cercana a La Plata y reconocida como la capital nacional de la producción de huevos—, expuso una fuerte crítica al sistema de comercialización local. Lejos de beneficiarse por vivir en una de las principales zonas productoras, denunció que allí los huevos cuestan más caros que en otras ciudades, incluso superando los precios de barrios céntricos porteños como Palermo. Según explicó, las granjas no venden directamente al público y los intermediarios inflan los precios.

Además del problema económico, Impalari señaló el impacto ambiental que sufren los vecinos. En verano, la presencia de moscas es insoportable y las condiciones dentro de los galpones son preocupantes. Afirmó que las instalaciones están robotizadas, con escaso personal, sin controles ambientales adecuados, y que las gallinas se encuentran hacinadas y sometidas a un alto nivel de estrés. Todo esto genera malestar entre los habitantes, que sienten que cargan con los perjuicios sin recibir ningún beneficio a cambio.

El vecino también comparó la situación con lo que ocurre en provincias petroleras, donde el combustible es más caro a pesar de ser zonas productoras. Aseguró que se exportan huevos, pero los locales deben pagar precios elevados, y además alertó sobre el ingreso de productos de contrabando sin controles sanitarios.

Como agravante, denunció que ya no pueden acceder fácilmente a productos frescos como verduras, a pesar de estar rodeados de huertas. Cerró su reflexión con un pedido de conciencia y responsabilidad, reclamando soluciones para una realidad que considera completamente injusta.

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