Según consta en la acusación, Pablo Carlos Molina emitió un oficio mediante el cual autorizó la intervención telefónica del celular de su esposa, así como de un presunto amante. Esta medida fue parte de una investigación basada en sus sospechas personales y generó un proceso legal que finalmente llevó a su condena. 

El ex secretario judicial Pablo Carlos Molina fue condenado a cuatro años de prisión tras ser acusado de intervenir ilegalmente el celular de su esposa, motivado por la sospecha de una infidelidad. La acusación señala que Molina emitió un oficio sin la autorización judicial correspondiente, ordenando las escuchas telefónicas tanto del teléfono de su esposa como de un supuesto amante.

Durante el juicio se reveló que, en su rol como secretario de la Secretaría Penal N°2 del Juzgado Federal N°1 de Corrientes, Molina firmó un documento en septiembre de 2014 que falsamente indicaba que la Secretaría de Inteligencia del Estado había autorizado la intervención de dos líneas telefónicas por 30 días, supuestamente relacionadas con una investigación por narcotráfico. Esa misma época, semanas antes de esta solicitud, su esposa lo había denunciado por amenazas y lesiones. 

Más tarde, en 2019, se descubrió que Molina había sido relevado de su cargo por favorecer a una organización narco, hallándose en su oficina discos con grabaciones ilegales de las comunicaciones intervenidas.

Los fiscales pidieron una condena de cinco años de prisión y la inhabilitación absoluta y especial por el doble del tiempo, pero el Tribunal Oral Federal de Corrientes sentenció a Molina a cuatro años de cárcel, además de inhabilitarlo para ejercer cargos públicos durante el doble del tiempo. Cabe destacar que Molina ya había sido condenado a cinco años por su vinculación con el beneficio a bandas narco.

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