La unidad especial estará compuesta por agentes altamente capacitados y especializados, provenientes tanto de la Policía provincial como del Servicio Penitenciario.
La Unidad de Capturas de Alto Perfil fue presentada en Santa Fe con el objetivo de capturar a narcotraficantes y sicarios prófugos vinculados al crimen organizado. Esta nueva fuerza estará conformada por agentes especializados tanto de la Policía provincial como del Servicio Penitenciario, quienes trabajarán en conjunto para enfrentar a los delincuentes más peligrosos.
El acto de lanzamiento tuvo lugar en la sede de la Policía de Investigaciones (PDI) en Rosario y contó con la participación del gobernador Maximiliano Pullaro, además de autoridades provinciales y judiciales. La unidad operará dentro del Bloque Interagencial de Capturas, una estructura que integra distintas agencias como el Servicio Penitenciario, la Policía de Santa Fe, organismos de inteligencia y el Ministerio Público de la Acusación, buscando una coordinación eficiente en la lucha contra el crimen organizado.
La tarea principal de esta unidad será llevar adelante operaciones de inteligencia criminal, patrullajes en el ámbito digital y acciones tácticas para dar con los criminales más buscados. Para ello, contará con equipamiento tecnológico avanzado, incluyendo drones con cámaras infrarrojas, herramientas de monitoreo digital y sistemas de análisis de información en tiempo real. Además, la unidad se encargará de seguir a los 10 presos de alto perfil que actualmente están prófugos, para lo cual se planea difundir próximamente sus identidades junto con un programa de recompensas para quienes aporten información útil.
Desde la coordinación del Bloque Interagencial se enfatizó la importancia de mantener actualizadas las bases de datos y priorizar las capturas en estrecha colaboración con las fiscalías y autoridades judiciales. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, destacó que esta labor será constante y apoyada por tecnología de punta, mientras que el gobernador Pullaro aseguró que el Estado está dispuesto a ofrecer recompensas significativas para superar cualquier intento de protección económica que los criminales puedan intentar comprar.





