Un decreto presidencial deroga la Ley 26.876 y establece que el 27 de junio no será día no laborable para empleados nacionales, equiparando su situación con el sector privado.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que un decreto deroga la ley que desde 2013 otorgaba jornada de descanso a los trabajadores estatales el 27 de junio. Según explicó, la medida refleja la visión de un Estado activo, sin privilegios que no aplican al sector privado.
A partir de su publicación en el Boletín Oficial, todas las dependencias del Estado nacional, incluidos ministerios, agencias, Entes autárquicos y el Banco Central, funcionarán con normalidad ese día. Anses, AFIP y el Correo atenderán como cualquier otra jornada laboral.
La resolución divide opiniones: mientras el Gobierno defiende una administración pública sin jornadas diferenciales, gremios estatales y trabajadores reclaman que se mantenga el asueto. En contraste, los bancos públicos, regidos por convenios privados, ya no sufrirían impacto en su funcionamiento.





