Así lo manifestó Daniel Adler, un especialista en Antiterrorismo Urbano, quien alertó sobre una preocupante modalidad utilizada por las organizaciones narcotraficantes. Según explicó, los grupos delictivos estarían utilizando a las personas con adicciones en la Argentina como parte de un sistema de “prueba y error”, mediante el cual testean los efectos de nuevas sustancias antes de enviarlas a mercados internacionales como Estados Unidos y Europa.

Un especialista en seguridad alertó que en Argentina, los consumidores de drogas son utilizados como sujetos de prueba para experimentar con sustancias que luego se envían a Estados Unidos y Europa. Según explicó, las grandes organizaciones narcotraficantes han convertido al país en el principal punto de exportación de cocaína en la región del Cono Sur.

El experto, Daniel Adler, que se especializa en Antiterrorismo Urbano, señaló que para aumentar la cantidad de cocaína se usa fentanilo, una sustancia mucho más potente y adictiva que la heroína y la morfina. Esto hace que las drogas que circulan sean mucho más fuertes y peligrosas para los consumidores.

Adler explicó que la entrada de cocaína y drogas sintéticas en Argentina no está destinada principalmente al consumo interno, sino que el país funciona como un punto de tránsito para su exportación a otros mercados. Además, detalló que el alto valor de la droga en otros países genera un negocio millonario, sostenido por una red de corrupción que facilita el traslado de la droga.

Por último, el especialista recordó un episodio fatal ocurrido en 2022, cuando la cocaína adulterada con fentanilo causó la muerte de 24 personas. Denunció que esta adulteración no es casual, sino una práctica deliberada para probar el efecto de estas mezclas en los consumidores, quienes son tratados como «conejillos de indias». Adler advirtió que el narcotráfico ajusta las dosis a través del método de prueba y error, con el objetivo de aumentar la adicción y mantener a las personas atrapadas en el consumo.

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