Un estudio con más de 47.000 mujeres revela que consumir carbohidratos de alta calidad, como cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, aumenta hasta un 37 % las probabilidades de envejecer sin enfermedades crónicas.
Cada vez más evidencia científica respalda la importancia de la fibra en la dieta. Un análisis publicado en JAMA Network Open demostró que las mujeres que consumían carbohidratos saludables durante la mediana edad tenían muchas más chances de llegar a la vejez con buena salud física, mental y cognitiva. Al contrario, quienes comían azúcares añadidos, harinas blancas y vegetales ricos en almidón tenían hasta un 13 % menos de probabilidad de lograrlo.
Expertos como la doctora Mónica Katz señalan que no es necesario eliminar los carbohidratos, sino elegir los correctos: los cereales enteros (que conservan salvado, endospermo y germen), las legumbres y los alimentos con bajo índice glucémico favorecen la estabilidad metabólica, la salud intestinal y la prevención de enfermedades como diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares.
Además, sumar fibra progresivamente, hidratarse bien e incorporar alimentos fermentados mejora la tolerancia intestinal y potencia los beneficios. Evitar ultraprocesados y priorizar alimentos naturales son pasos clave no solo para vivir más años, sino para vivirlos mejor.





