Se llevarán a cabo controles periódicos por parte de profesionales especializados con el objetivo de evaluar tanto su estado psicológico como su evolución general. Estas evaluaciones permitirán determinar si el joven presenta avances significativos en su proceso de rehabilitación y si se encuentra en condiciones de continuar o modificar el régimen de internación.
El adolescente de 14 años involucrado en el caso del crimen de Kim Gómez continuará internado en un instituto de máxima seguridad durante los próximos dos años. Así lo resolvió la jueza de Garantías María José Lescano, quien también ordenó que el joven reciba tratamiento interdisciplinario. La medida se mantendrá con controles periódicos para monitorear su estado general y el avance del tratamiento, según informaron fuentes judiciales.
La decisión judicial desestimó los pedidos de la defensa, que había solicitado el cese o una morigeración de la internación dispuesta al inicio de la causa. La jueza consideró necesario sostener la medida, en consonancia con el planteo de la fiscal Carmen Ibarra, de la UFI N° 3 de Menores, quien argumentó la gravedad de los hechos y el riesgo procesal. No obstante, Ibarra había solicitado un plazo aún mayor: cuatro años, hasta que el menor alcanzara la mayoría de edad.
En paralelo, el joven de 17 años que también está imputado en la causa cumple prisión preventiva por 180 días, con posibilidad de extenderse por otros seis meses. No obstante, se estableció que antes de que termine ese segundo período, deberá realizarse el juicio correspondiente. Ambos adolescentes fueron señalados como partícipes en el crimen de la niña de nueve años ocurrido en La Plata.
Marcos Gómez, padre de Kim, recordó el momento en el que se encontró cara a cara con los dos acusados en una de las primeras audiencias. Según relató, percibió una actitud más consciente por parte del mayor, quien incluso admitió su responsabilidad. En cambio, el menor de 14 años mostró una postura desafiante, sin asumir su rol en el hecho. Marcos manifestó su desilusión al no recibir siquiera un gesto de arrepentimiento y aseguró que el menor incluso intentó falsear su versión de lo ocurrido.





