La Unión Europea ha aprobado recientemente la primera legislación integral sobre inteligencia artificial (IA), buscando equilibrar el desarrollo tecnológico con los derechos humanos. La norma impone restricciones al uso de sistemas de IA en vigilancia masiva y decisiones automatizadas sensibles, como el acceso a servicios públicos o el empleo.
El Parlamento Europeo respaldó la ley con una mayoría significativa, luego de años de debate entre las instituciones comunitarias. La normativa clasifica los sistemas de IA según su nivel de riesgo y exige transparencia en modelos generativos como los chatbots avanzados.
Las empresas que desarrollen IA deberán cumplir con requisitos de seguridad, explicabilidad y no discriminación. Las multas por incumplimiento pueden alcanzar los 35 millones de euros o el 7% de la facturación global, lo que demuestra la seriedad del enfoque europeo.
Organizaciones de derechos civiles han aplaudido la medida, aunque advierten que su implementación efectiva dependerá de los recursos de los países miembros. En tanto, la industria tecnológica expresó su preocupación por una posible ralentización de la innovación.
Esta legislación marca un precedente global, y otros países podrían adoptar marcos regulatorios similares. La ley entrará en vigor progresivamente desde 2025.





