Desde la asunción del presidente Javier Milei, el sistema científico nacional enfrenta una reducción significativa en el financiamiento público. La baja ejecución presupuestaria y la salida de profesionales advierten sobre un posible retroceso en el desarrollo científico del país.
El recorte en el presupuesto destinado a ciencia y tecnología impacta de lleno en la estructura del sistema científico argentino. Laboratorios sin insumos, programas paralizados y becas sin actualización reflejan la magnitud del ajuste. Investigadores y referentes del sector alertan sobre el deterioro de las condiciones de trabajo.
Desde diciembre de 2023, más de 4.000 científicos y técnicos dejaron sus cargos en organismos estatales. La falta de concursos, la demora en los ingresos y los sueldos devaluados generan un clima de incertidumbre. Muchos jóvenes abandonan la carrera de investigación por falta de perspectivas.
Las proyecciones indican que la inversión en ciencia caerá a mínimos históricos en 2025. La comunidad científica reclama medidas urgentes para evitar un retroceso estructural. La pérdida de capital humano y el desfinanciamiento comprometen el desarrollo futuro del país.





