Tras la difusión de los primeros resultados oficiales de la elección, tanto Patricia Lospennato como Jorge Macri reconocieron públicamente la derrota. Ambos dirigentes admitieron que los números no jugaron a su favor y expresaron su intención de analizar en detalle los motivos que llevaron a esos resultados.
Los resultados del escrutinio no fueron los que el PRO esperaba, marcando un giro significativo después de casi veinte años. Por primera vez, el partido no solo perdió frente al oficialismo nacional y La Libertad Avanza (LLA), sino que también fue superado por una fuerza ligada al peronismo kirchnerista por una diferencia cercana al 12%. Esta derrota reflejó un cambio importante en el mapa político porteño.
La candidata principal de la lista amarilla, con un tono calmado pero evidente tristeza, calificó la campaña como “difícil” y llena de ataques y agresiones. A pesar de que los resultados no fueron los previstos en las mesas testigos, decidió enfrentar la situación con transparencia y hablar con la prensa. Destacó que, aunque la jornada fue complicada, la experiencia representa una “semilla para el futuro” y el inicio de una nueva etapa para el PRO, refiriéndose a esta como la segunda generación del partido.
En el acto de cierre, quien acompañó a Lospennato no fue Mauricio Macri, sino Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, quien expresó orgullo por la candidata y felicitó a los ganadores Manuel Adorni y Leandro Santoro. En el búnker, la asistencia fue notablemente baja, con una atmósfera menos animada que en elecciones anteriores. Tras el discurso, Lospennato y su compañera Alonso compartieron un abrazo, reconociendo que el partido logró un “triunfo a medias” al no ganar en ninguna comuna y asegurar apenas cinco bancas legislativas.





