El metaverso promete cambiar la manera en que se consumen los eventos deportivos. Grandes empresas tecnológicas y clubes están invirtiendo millones para crear estadios virtuales donde los fanáticos puedan vivir los partidos como si estuvieran allí.
Estas experiencias inmersivas combinan realidad virtual, avatares personalizados y entornos interactivos. Algunas ligas, como la NBA, ya han hecho pruebas con plataformas donde los usuarios pueden ver el partido desde diferentes ángulos, interactuar con otros fans y acceder a contenido exclusivo.
Los equipos también ven en el metaverso una oportunidad de aumentar ingresos a través de entradas virtuales, merchandising digital (NFTs) y suscripciones a servicios de realidad aumentada.
Sin embargo, existen barreras tecnológicas importantes, como la necesidad de equipos costosos y redes de alta velocidad para una experiencia fluida. Además, no todos los usuarios están dispuestos a pasar horas con gafas de realidad virtual puestas.
A pesar de estos desafíos, la tendencia es clara: el metaverso está en la agenda de las grandes ligas deportivas y se espera que, en menos de una década, sea parte integral de la experiencia del fanático.





