La cosecha de soja del ciclo 2024/25 en Argentina se encuentra prácticamente detenida debido a las intensas lluvias recientes y a las condiciones de alta humedad ambiental, según el meteorólogo Germán Heinzenknecht de la Consultora de Climatología Aplicada. Las regiones agrícolas principales han recibido entre 30 y 50 milímetros de agua, interrumpiendo el clima seco que previamente permitió avanzar en la recolección.
Esta interrupción se suma a retrasos acumulados por lluvias en marzo e inicios de abril, llevando al ritmo de ventas de soja más lento en 11 años. Se estima que las labores no podrán reanudarse antes del sábado, y se pronostica más lluvia, aunque menos intensa.
Actualmente, solo el 25% del área sembrada ha sido cosechada, lo que representa un retraso de nueve puntos porcentuales respecto al año anterior. Las proyecciones oficiales estiman una producción total de soja de 49 millones de toneladas.
Los productores agrícolas expresan preocupación por las pérdidas económicas que podrían derivarse de estos retrasos, especialmente si las condiciones climáticas adversas persisten. Además, la calidad del grano podría verse afectada por la prolongada exposición a la humedad.





