Leandro Santoro suele definirse como “alfonsinista”, pero poco dice de lo que eso implicó en la historia económica argentina: hiperinflación, saqueos y renuncia anticipada de Raúl Alfonsín.

El expresidente radical dejó su mandato anticipadamente en 1989 en medio de un proceso hiperinflacionario que superó el 100% mensual y provocó saqueos en varias provincias. Sin embargo, Santoro no deja de reivindicar ese legado, incluso mientras pide el voto del peronismo porteño.

Durante su campaña, ha declarado públicamente su admiración por Raúl Alfonsín, lo que genera incomodidad en muchos sectores del peronismo, que aún recuerdan la crisis económica que marcó el final del gobierno radical.

La hiperinflación de Alfonsín, que arrasó con los salarios y dejó a la moneda nacional casi sin valor, es uno de los episodios más oscuros de la historia económica argentina. A pesar de los efectos devastadores de esa política, Santoro sigue exaltando a Alfonsín como un referente, obviando las lecciones que la crisis dejó en términos de estabilidad económica.

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