La central obrera se moviliza bajo la consigna “El trabajo es sagrado”, con un homenaje al papa Francisco y críticas a la gestión de Javier Milei. La policía aplica el protocolo antipiquetes.
Este miércoles, la CGT encabeza una masiva movilización en el centro de Buenos Aires con motivo del Día del Trabajador. Bajo el lema “El trabajo es sagrado”, la marcha comenzó a las 14 horas en las inmediaciones de la avenida 9 de Julio y avenida Independencia, y se dirige hacia el Monumento Canto al Trabajo en Paseo Colón.
La jornada incluyó un homenaje al papa Francisco, con una oración y la instalación de una gigantografía del pontífice fallecido. Participan también las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y partidos de izquierda, que exigen un paro general de 36 horas.
El Ministerio de Seguridad implementó el protocolo antipiquetes, desplegando fuerzas policiales en la zona. Hugo Moyano, líder de Camioneros, denunció que más de 100 micros fueron detenidos para impedir la llegada de manifestantes y advirtió: “Si no cambia la situación, se va a agravar”.





