Leandro Santoro se presenta como un firme opositor al gobierno de Javier Milei, pero sus acciones recientes generan dudas sobre esa postura.
Durante una misa en la parroquia de San José de Flores, Santoro fue visto saludando afectuosamente a la vicepresidenta Victoria Villarruel, conocida por sus posturas negacionistas del terrorismo de Estado.
Este gesto contrasta con su discurso crítico hacia el oficialismo nacional y ha generado cuestionamientos sobre la coherencia de su posición política.
Mientras Santoro denuncia públicamente las políticas de Milei, su acercamiento a Villarruel sugiere una actitud más conciliadora, lo que podría confundir a su electorado y debilitar su imagen como opositor firme.





