El gobernador bonaerense expresó su rechazo a los recientes comentarios de la directora del FMI, Kristalina Georgieva, quien instó a Argentina a mantener el rumbo de las reformas económicas impulsadas por el presidente Milei. Kicillof consideró estas declaraciones como una injerencia en la vida democrática del país y acusó al FMI de intentar influir en las decisiones políticas internas.
En una conferencia de prensa, Kicillof afirmó que las palabras de Georgieva representan una «gravísima intromisión» y señaló que el FMI busca «elegir quién debe gobernar» en Argentina. Estas críticas se producen en el contexto de un nuevo acuerdo entre el gobierno argentino y el FMI por 20.000 millones de dólares, del cual ya se han desembolsado 12.000 millones.
El mandatario provincial también cuestionó la relación del gobierno actual con el organismo internacional, argumentando que «Javier Milei tercerizó la política económica en el Fondo» y que esto implica una renuncia a la soberanía nacional. Además, recordó que durante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner, el FMI tenía un papel menos protagónico en la economía argentina.
Por su parte, Georgieva aclaró que sus declaraciones no pretendían interferir en el proceso electoral argentino, sino enfatizar la importancia de continuar con las reformas económicas para garantizar la estabilidad y el crecimiento del país. Sin embargo, las palabras de la directora del FMI han generado diversas reacciones en el ámbito político, reflejando las tensiones existentes en torno al papel del organismo en la economía argentina.





