La manifestación tuvo lugar en el contexto de la tradicional marcha de los miércoles, en la que jubilados y organizaciones sociales se movilizan para reclamar mejoras en sus condiciones de vida. Durante la protesta, la Policía de la Ciudad implementó el protocolo antipiquetes con el objetivo de garantizar la circulación vehicular y evitar cortes prolongados.
Organizaciones de jubilados y agrupaciones políticas realizaron una nueva jornada de protesta en las inmediaciones del Congreso como parte de la habitual marcha de los miércoles. A diferencia de ocasiones anteriores, en esta oportunidad los manifestantes también se dirigieron hacia Plaza de Mayo, ampliando el recorrido de la movilización. La convocatoria comenzó pasadas las 16 y rápidamente se generaron tensiones con efectivos de la Policía Federal, quienes intentaron aplicar el protocolo antipiquetes desde el inicio de la concentración.
Durante el operativo, las fuerzas de seguridad contuvieron a los manifestantes sobre las veredas, lo que provocó momentos de tensión, empujones e intercambios verbales. En medio de estos incidentes, una persona fue detenida bajo la acusación de agredir a un agente policial. La situación generó malestar entre los presentes, aunque la movilización no se detuvo.
Pasadas las 17, los jubilados comenzaron a marchar desde Plaza Congreso hacia Plaza de Mayo por la avenida de Mayo. El recorrido fue custodiado por efectivos de la Policía Federal, que continuaron con el despliegue del protocolo antipiquetes a lo largo de toda la movilización. La jornada mantuvo un clima tenso, aunque sin nuevos enfrentamientos significativos durante el trayecto hacia la histórica plaza.





