La UCR confirmó que no aportará al quórum en la Cámara de Diputados, una decisión que, en los hechos, vuelve a beneficiar al oficialismo al debilitar el intento de la oposición por avanzar con su estrategia legislativa.

Con serias dificultades para alcanzar el quórum necesario, la oposición planea abrir mañana el recinto de la Cámara de Diputados para reactivar el tratamiento de los proyectos vinculados al escándalo de la criptoestafa Libra, que involucra al presidente Javier Milei. Esta iniciativa se da en un contexto en el que el oficialismo atraviesa una etapa de debilidad política, especialmente tras el rechazo en el Senado a los pliegos de la Corte Suprema. Aunque los números no cierran, los bloques de Unión por la Patria, Democracia para Siempre y parte de Encuentro Federal evalúan sesionar aún sin mayoría, con el objetivo de exponer públicamente a quienes no quieren dar debate.

La estrategia opositora se basa en el llamado “principio de revelación”, un concepto promovido por el propio Milei, que busca visibilizar la postura de cada bloque frente a temas clave. En esta ocasión, la división que se busca marcar es entre quienes están dispuestos a investigar la criptoestafa y promover medidas de inclusión, como una nueva moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad, y quienes prefieren evitar el tratamiento legislativo.

En este contexto, la Unión Cívica Radical vuelve a tomar distancia del resto de la oposición. El bloque radical acordó no colaborar con el quórum a cambio de que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se refiera al caso Libra durante su próximo informe de gestión. Este gesto, considerado insuficiente por sectores opositores, refuerza la idea de que la UCR mantiene una postura funcional al Gobierno. Solo tres diputados radicales podrían romper la disciplina partidaria, pero el resto del bloque se alinearía con la decisión de no participar, lo que haría fracasar la sesión.

Por fuera de la UCR, tampoco se espera apoyo del PRO, cuyo bloque en Diputados, liderado por Cristian Ritondo, mantiene acuerdos estratégicos con La Libertad Avanza. La aritmética parlamentaria refleja el panorama complicado: con 121 diputados asegurados, la oposición necesita al menos ocho más para abrir el debate. Además de los proyectos vinculados al caso Libra, en la sesión se intentará destrabar iniciativas paralizadas en la comisión de Presupuesto, como la extensión de la moratoria jubilatoria. El objetivo es forzar el tratamiento en plenario conjunto con otras comisiones, aprovechando la reunión prevista para el miércoles 9 de abril.

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