Jubilados, acompañados por militantes de distintos partidos políticos opositores al Gobierno, volvieron a marchar hoy hacia el Congreso en una nueva jornada de protesta. A diferencia de la semana anterior, en esta ocasión la movilización transcurrió sin que se registraran incidentes violentos.
Jubilados y militantes opositores marcharon nuevamente al Congreso, esta vez sin los disturbios de la semana pasada, cuando hubo enfrentamientos con la policía, heridos y detenidos.
La principal diferencia fue la menor presencia de hinchas de fútbol, a quienes el Gobierno había señalado como responsables de la violencia. Aunque hubo algunos forcejeos e intentos de derribar vallas, la protesta no escaló y no se repitieron hechos graves como pedradas, quema de patrulleros o agresiones a periodistas.
La movilización comenzó a las 16, antes de que el oficialismo aprobara el DNU en Diputados. Dos horas después, la protesta se dispersó sin incidentes con la Policía. La convocatoria fue liderada por La Cámpora, las dos CTA y organizaciones sociales vinculadas al gobierno de Alberto Fernández, con menos participación de la CGT.
Durante la marcha, el Plenario de Trabajadores Jubilados exigió la renuncia de Patricia Bullrich y pidió un paro general, que la CGT convocará el próximo mes, con fecha a definirse este jueves.
Se vieron consignas de apoyo al fotógrafo Grillo, herido la semana pasada por un disparo de la Gendarmería, quien está mejorando en el hospital Ramos Mejías. La convocatoria de manifestantes fue menor que la de la semana anterior, lo que hizo que el extenso operativo de seguridad, con más de 2.000 efectivos, pareciera excesivo. A pesar de la gran presencia policial, no se registraron incidentes.





