Las encuestas lo relegan al tercer o cuarto lugar de cara a las próximas elecciones, en un escenario que apunta a una fuerte polarización entre La Libertad Avanza y la Neuquinidad.
El kirchnerismo en Neuquén atraviesa una crisis electoral, perdiendo terreno frente a nuevas fuerzas políticas. Las encuestas lo colocan en un tercer o cuarto lugar, con una polarización que se acentúa entre La Libertad Avanza y la Neuquinidad. Esta última, encabezada por Rolo Figueroa, ha logrado captar apoyos de sectores desilusionados del peronismo, ofreciendo un modelo más autónomo y cercano a las necesidades locales.
El avance de la Neuquinidad refleja un rechazo generalizado hacia la vieja política nacional, mientras que el kirchnerismo intenta reorganizarse sin lograr consolidar su base. Los votantes de Neuquén parecen optar por alternativas que defiendan los intereses locales, como Figueroa, quien se presenta como una opción más genuina y menos vinculada a la corrupción.
De cara a las elecciones de octubre, se anticipa una fuerte competencia entre Figueroa y los sectores liberales, con la Neuquinidad y La Libertad Avanza dominando la escena política provincial. La polarización y el desgaste del kirchnerismo configuran un escenario incierto, en el que el futuro de la política neuquina depende de cómo se adapten estas nuevas fuerzas a las expectativas de la sociedad.





