A partir de un acuerdo internacional, los médicos argentinos que se gradúen en universidades acreditadas podrán ejercer en el extranjero sin necesidad de recertificar sus títulos. Este reconocimiento, otorgado por la Federación Mundial de Educación Médica, posiciona a Argentina entre los pocos países de América Latina con este privilegio. Sin embargo, la medida genera tanto beneficios como preocupaciones.
El aval de la WFME valida la calidad de la educación médica argentina, especialmente en universidades certificadas por la CONEAU. Esto permite a los médicos acceder más fácilmente a oportunidades laborales en otros países, eliminando una barrera burocrática que antes complicaba su movilidad internacional.
Sin embargo, la Confederación Médica de la República Argentina (COMRA) alertó sobre las posibles consecuencias negativas de la medida. Aunque el reconocimiento es un logro para los profesionales, también podría generar una mayor emigración de médicos hacia países con mejores salarios, afectando a las provincias más necesitadas de médicos en el interior de Argentina.
El impacto de esta medida dependerá de la respuesta local ante la fuga de talento. La COMRA subrayó la necesidad de políticas que incentiven a los médicos a quedarse en el país, ofreciendo mejores condiciones laborales y salariales para evitar que busquen mejores oportunidades en el extranjero.





